Las hermanas Ricart trajeron la mesita de noche de sus abuelos, pintada con esmalte por su padre hace años, con la intención de actualizarla y seguir disfrutándola.
En primer lugar retiraron la pintura con la pistola de aire caliente y decapante al agua. Un trabajo laborioso y entretenido que permitió recuperar el original del sobre y la puerta, haciendo después una suave veladura que dejaba ver la madera.
Finalmente, utilizando la pintura de tiza sobre el frontal y los laterales, se consiguió darle un aire más actual a la pieza.
Buen trabajo!!!!







